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Uso tradicional. Esta preparación forma parte de la sabiduría popular y se comparte con fines informativos y culinarios. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Si tenés una condición de salud, estás embarazada, das de mamar o tomás medicamentos, consultá a un profesional antes de usarla.

Cocina medicinal Tradición popular Fácil

Té de manzanilla digestivo

La infusión de cabecera para después de comer, cuando el estómago quedó pesado. Suave, tibia y reconfortante, como te la preparaban en casa.

Preparación
3 min
Cocción
7 min
Total
10 min
🌿

Preparación

  1. 1

    Poné el agua a calentar a fuego medio hasta que empiece a soltar burbujitas, sin que llegue a hervir fuerte.

  2. 2

    Apagá el fuego y agregá las flores de manzanilla y la cáscara de limón si la vas a usar.

  3. 3

    Tapá la olla y dejá reposar para que suelte todo el aroma y el color dorado.

  4. 4

    Colá la infusión para sacar las florecitas y serví en tazas.

  5. 5

    Tomala tibia y con calma, de preferencia un ratito después de comer.

🌿 Sustituciones chapinas

  • Flores de manzanilla secas → Bolsitas de manzanilla de sobre

    Si no conseguís la manzanilla a granel, las bolsitas del súper funcionan igual; usá una por taza.

  • Sin endulzar → Una cucharadita de miel de abeja

    Si la querés dulce, agregá un poco de miel cuando ya esté tibia. Recordá que con miel deja de ser apta para veganos.

💡 Notas de la chef

En la tradición popular, la manzanilla se toma tibia después de comer para sentir el estómago tranquilo y reconfortado. Es una bebida suave que cae bien a cualquier hora de la tarde. Endulzá al gusto si te gusta más dulce. Recordá que esto es informativo y parte de la costumbre casera, no reemplaza la opinión de un médico.

La manzanilla es de esas hierbas que nunca faltan en la alacena chapina. Apenas el estómago queda pesado después de un buen plato, una tacita tibia de esta infusión cae como bendición. Su aroma suave y su color dorado la hacen perfecta para cerrar la comida con calma, sentada un rato sin prisa. Sencilla, de toda la vida y con esos ingredientes que casi siempre hay en casa.

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